martes, enero 20, 2009

Los mensajes del agua.

Este posteo hay que leerlo hasta el final porque en el final esta la clave.

El japonés Emoto ha estado llevando a cabo experimentos en todo el mundo sobre el efecto de las ideas, las palabras y la música sobre las moléculas de agua.Los resultados obtenidos han sido publicado en su libro titulado "Los mensajes del agua".
Las conclusiones son:
1_El agua tomada en fuentes y arroyos de montaña forma bellas estructuras cristalinas en contraste con los cristales deformados que conforman las muestras de agua polucionada o estancada.
2_ las moléculas de agua expuestas a música clásica adoptan formas delicadas y simétricas muy similares a las que adoptan ante el sonido de la palabra "gracias".
3_cuando las muestras de agua fueron sonorizadas con música heavy metal o expuestas a palabras negativas o cuando se enfocaron sobre ellas intencionadamente con pensamientos o emociones negativos, el agua no sólo no formó cristales sino que en su lugar se crearon estructuras caóticas y fragmentadas.
4_cuando el agua fue tratada con aceites florales aromáticos los cristales tendieron a imitar la forma de la flor original. Lo que parecería demostrar que el agua ha captado la información de la flor.

Ahora,teniendo en cuenta los descubrimientos de Emoto y que mi cuerpo está formado por un 70% de agua y que " tus palabras" no son solo una combinacion de letras cuando las pronuncias sino que tienen alma por el hecho que con ella se trasmiten sentimientos.
Ahora que sabes que soy agua y como agua soy sensible al poder de tus palabras y tus gestos.Ahora que lo sabes te pido,te ruego que solo me digas cosas bellas.

Despues de decirte que te quiero mucho me sacare una foto molecular que seguramente sera mas linda que la tuya si sigues enojado.



Silvi

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi me encantan las formas que toma el agua cuando se hiela. Además de mis clase de física, recuerdo las posibilidades de pasar de un estado a otro, sólido, líquido y gaseoso. Recuerdo mis sudores adolescentes al ver la chica que me gustaba, la subida arterial que me producía. Mi adolescencia lanzando piedras al agua esperando que como un saltimbanqui llegará al récord de los siete saltos sin antes hundirse. Y la lluvia, el sonido de la lluvia que tanto me tranquilizaba y las gotas sobre los cristales del automóvil que me recordaba una carrera de espermatozoides sobre el parabrisa (pruebalo, así es sólo es cuestión de mirarlo así), tal vez por eso a los humanos o los que creemos serlo la música como la lluvia en algunos momentos nos conmueve, nos transmite sensaciones, así es. O cuando besamos, acaso no intercambiamos fluidos, en fin la lluvia como el fuego lo limpia todo. Sólo decirte Silvi que ójala llueva a cántaros y que cuando una gota de lluvia caiga sobre mi mejilla o la tuya, siempre tengas en cuenta, que es un beso.

PD.- Una taza de leche chocalateada tampoco está nada mal.

Anónimo dijo...

Ahora que sabes que soy fuego...y como fuego soy sensible al alma del agua..ahora que lo sabes...te pido...te ruego..que cures mi sed...

Jesus María Natali